≈ 0 mg
El café de filtro tiene unos 90–110 mg por taza; la preparación y la cantidad de café hacen que varíe.
Un espresso simple suele tener 60–80 mg.
Un americano lleva tanta cafeína como los espressos que lo forman; muchas cafeterías usan dos.
En un latte o un capuchino, la cafeína la ponen los espressos, no la leche.
El té negro tiene unos 55 mg por taza y 30–55 mg por vasito, según cómo se prepare.
Una taza de té verde suele tener 20–30 mg.
Una porción de matcha (unos 2 g de polvo) suele tener 40–70 mg.
El descafeinado no tiene cero cafeína: unos 2–15 mg por taza.
Una lata de cola de 330 ml tiene unos 33 mg; las versiones sin azúcar pueden tener algo más.
Las bebidas energéticas suelen tener 80 mg por cada 250 ml; las latas grandes, el doble.
50 g de chocolate negro tienen unos 25 mg; cuanto más cacao, más cafeína.
Una taza de café turco suele tener 50–65 mg; el grano, la molienda y el agua hacen que varíe.